El inmueble de Camino Verde que cambia vidas desde 2013

5 años. 146 talleres. 4 mil 312 beneficiarios. 10 comunidades atendidas en 4 polígonos de la ciudad. 3 mil 835 asistentes a 41 lecturas de Crece Leyendo.

Números que impactan, pero que resuenan más cuando nos tomamos un instante para pensar en los rostros, en las vidas detrás de ellos.

Oficialmente, Casa de las Ideas es un espacio en el que se facilitan “procesos educativos, artísticos y culturales en la niñez y juventud como estrategia para la prevención de las violencias y el delito en Tijuana“.

Pero quienes han sido parte de este proyecto de Tijuana Innovadora de alguna u otra forma, aquellos que la han vivido, saben se trata de mucho más que eso. Más allá de ser un espacio en el que se ofrecen talleres y actividades culturales. Mucho, mucho más.

Debido a ello, y porque justo un día como hoy, 29 de septiembre pero de 2013 Casa de las Ideas fue inaugurada, es que entrevistamos a dos personajes clave en la historia de este inmueble.

Francisco “Tico” Orozco, director de Casa de las Ideas, quien ha fungido como líder del proyecto desde el día 1 (e incluso antes); y Luz Serrano, coordinadora administrativa y tallerista de este espacio, cuya incorporación se dio apenas 15 días más tarde de haber sido abierto oficialmente.

La inauguración

Luego de estar trabajando en el nuevo modelo de prevención propuesto para Casa de las Ideas, destinado a albergar talleres artísticos con niños y jóvenes de la comunidad con enfoque de prevención de la violencia, con el concepto de construcción de de ciudadanía, de cohesión social, etcétera, se llevó a cabo el evento de apertura.

Más que un evento para celebrar la inauguración, era para dar a conocer que se estaba abriendo este espacio”, recuerda Tico. “Tuvimos música en vivo, fuegos pirotécnicos, iluminación del edificio. Hubo empresas que nos apoyaron con escenario, sonido, varias cosas; contamos con artistas como el DJ Chucuchu, y los grupos Dulce Lobo y Nortec Panoptica Orchestra“.

Relata fueron muchos los vecinos que acudieron a la ceremonia, gracias en parte a la geografía del lugar. “Camino Verde, que es un cañón, permite que con un sonido más o menos grande la gente pueda escuchar hasta sus casas, y eso hizo que escucharan lo que estábamos anunciando“.

Detrás de la magia de Casa de las Ideas

Para Tico, en Casa de la Ideas se facilitan “procesos educativos, artísticos y culturales en la niñez y juventud como estrategia para la prevención de las violencias y el delito en Tijuana“, el cual “mediante actividades, talleres e investigación” persigue la transformación social y el sano desarrollo de la juventud.

Para Luz, es un “espacio credo para niños y jóvenes, para brindarles herramientas que les permitan descubrir todo el potencial que llevan adentro“.

En esencia, ambos comparten la misma visión Casa de las Ideas, y eso sin duda ha sido clave en el desarrollo del proyecto. Hablando el uno sobre el otro, los dos coinciden en que el trabajo en equipo, no sólo entre ellos sino de todos los que laboran actualmente y aquellos que lo han hecho en algún momento, ha sido vital para que todo funcione correctamente.

Noé García y Alejandro Navarro, ambos promotores y éste último apoyando en cuestiones técnicas; Verito, en intendencia; y Yair Hernández, técnico en prevención. Todos importantes, todos apoyando siempre en cada actividad.

Me gusta mucho el lugar. Desde que llego me siento contenta y orgullosa de pertenecer a esta casa. El ver las sonrisas en los rostros de los niños, el que lleguen y me abracen, ¡ufff! Eso hace que quiera estar siempre aquí“, comenta Luz.

De acuerdo a Tico, se trata de un lugar donde puedes desarrollar todas esas inquietudes que en algún momento la mayoría tiene de hacer algo artístico, pero que por una u otra razón, como la falta de tiempo, recursos o espacio, no ha podido hacer.

¿Quién no ha querido escribir, hacer algo de música, algo de cine, teatro, de radio en mi caso?“, pregunta.

En sus palabras, el inmueble ofrece la posibilidad de sensibilizar y capacitar a los jóvenes en temas que la escuela no está atendiendo en términos generales, y que les pueda dar herramientas de desarrollo artístico y emocional para enfrentar el resto de su vida.

La primera historia

El primer taller en la historia del inmueble fue uno de artes plásticas, al cual entre otros chicos, acudió una joven de nombre Montserrat.

Años después de eso, nos dio la alegría de que fue aceptada en la Escuela de Artes Plásticas de la UABC. Tiene un par de semestres ahí. Esta chica que tomó artes plásticas en Casa de las Ideas, el día uno, repitió el taller un par de veces hasta que se quedó como asistente del tallerista trabajando con niños más pequeños cuando ella ya había crecido.

Una señorita que llegó muy introvertida, un tanto tímida, con ciertas limitaciones en las relaciones interpersonales normales en cualquier joven adolescente de cualquier colonia, pero que vimos cómo se fue desarrollado con la convivencia en Casa de las Ideas, y ahora prácticamente es parte de la comunidad cultural de Tijuana“.

Y eso fue sólo el comienzo.

La evolución

Ambos coinciden en que en un primer momento era complicado dimensionar el alcance de Casa de las Ideas. “Al paso de los años y ver los frutos, jóvenes que definieron sus carreras a partir de un taller que tomaron aquí o se acercan por consejos, es darte cuenta que aquel granito que sembramos se ha convertido en algo maravilloso“, comparte Luz.

Así, lo que para Orozco Díaz comenzó como una propuesta un tanto “inocente” de lo que se podía lograr hacer en la comunidad y lo que representaba para la misma, es hoy día una propuesta más modelada. Todos están ya más conscientes de que Casa de las Ideas representa un espacio de desarrollo, que está directamente relacionado con la prevención social de la violencia, en el que se usa el arte como herramienta.

En la actualidad, Casa de las Ideas no sólo es hogar de múltiples ciclos de talleres año con año. Además, es una de las sedes oficiales de Crece Leyendo, programa a través del cual un grupo de actores, actrices y personalidades en general realizan lecturas en voz alta a lo largo de México buscando fomentar el hábito de la lectura.

Mi Realidad

Este video es el producto del taller de Hip-Hop realizado por Casa de las Ideas y su tallerista Alfredo Danger Alto Kalibre , con los internos del Centro de Tratamiento para Adolescentes en la ciudad de Tijuana, B.C.Son 14 jóvenes que encontraron, a través de la música y la palabra, la manera de influir en otros jóvenes pero, sobre todo, encontraron un espacio para la creación y la construcción de su futuro.

Posted by Casa de las Ideas on Wednesday, June 22, 2016

A lo largo de su historia, Casa de las Ideas ha realizado también intervenciones fuera de sus instalaciones. De esta manera, sin descuidar a los habitantes de Camino Verde, ha salido a lugares como el Centro de Tratamiento para Adolescentes (CTA), donde ha efectuado intervenciones con menores de edad.

Otro entorno, otro contexto, pero el mismo objetivo: ofrecer otra opción de vida.

Los talleristas

La principal diferencia en trabajar con chicos en Casa de las Ideas, que es un espacio comunitario, y hacerlo en una escuela, es que al primero los jóvenes van por voluntad propia.

Mientras en la escuela deben permanecer en el salón aunque les resulte aburrida la clase, en el espacio comunitario si la sesión no es divertida, si les resulta costoso o complicado acudir por una u otra razón, los menores simplemente se van, quizás para nunca volver.

Por eso decimos acá que tenemos que hacer circo, maroma y teatro para mantenerlos entusiasmados por el taller. Que sientan que lo que están aprendiendo les sirve, pero además les divierte, y aparte les da nuevas posibilidades de conversación, de interacción, y se sienten a gusto recibiendo el taller“, específica Orozco.

Dicho lo anterior, los talleristas de Casa de las Ideas, como Roberto Castillo, Luis Garzón o Christian Zúñiga y todos los que han participado al menos en una ocasión, deben tener cualidades sociomeocionales, así como el suficiente nivel de sensibilidad hacia entornos comunitarios como para llegar con humildad a compartir lo que ellos saben, en el nivel de necesidad que los jóvenes tienen.

Por ejemplo, en un taller de cine, con conceptos complejos, el reto del tallerista es encontrar la manera de explicar esos conceptos complejos de la manera más simple posible y útil para el participante“.

Haciendo camino al andar

Como prácticamente todo proyecto social, no todo ha sido miel sobre hojuelas. “Lo primero, es entender la sostenibilidad y la sustentabilidad como dos conceptos separados; uno nos habla de los recursos para mantener el proyecto, conseguir fondos, que siempre es un reto; por otro, la permanencia en la comunidad, porque puedes tener un proyecto con recursos, pero si la gente no acude porque no le importa, entonces no está funcionando“, explica Tico.

Hablando sobre este tema, Serrano considera se tiene un gran equipo en el proyecto, el cual, cuando ha sido necesario, se ha reunido para crear sus propias estrategias, modificando los talleres, buscando nuevos, replanteando formas de acercarse a la comunidad, etcétera.

Un golpe de realidad

Más allá de las complicaciones para obtener recursos para continuar realizando proyectos, e incluso “llevar Casa de las Ideas” a otras partes, nada ha sido más difícil para Tico que ser testigo de un asesinato a escasos metros del lugar que dirige y en donde se busca, precisamente, disminuir al mínimo este tipo de situaciones.

Trabajar en una comunidad buscando la prevención de la violencia, sucede un homicidio de un joven de 17 años, prácticamente en la puerta de Casa de las Ideas. Ese día es uno que me pegó mucho, y estuve pensando mucho y replanteándome cosas“, narra el director.

Finalmente, yo creo que son muchos más los jóvenes que se han salvado de la violencia a partir de participar en programas como Casa de las Ideas, que los que no se salvan. Es como el programa d Alcohólicos Anónimos que dicen ‘Sólo por hoy’:  nosotros vamos sólo por uno, y uno, y vamos sumando lo que se pueda”.

Dos casos de éxito para recordar

De acuerdo a Luz, son muchos los casos de éxito, muchos niños que recordar a lo largo de estos 5 años. “Todos quedan grabados en la memoria y el corazón. He sido tocada por su amor y su afecto, y eso lo valoro más que nada.

De las cosas más hermosas que me han pasado es una anécdota que me contó la madre de un niño que tiene autismo. Él llegó a mi taller de yoga a través de su hermana; lo trajeron porque era muy inquieto. La primera clase, corrió por todo el lugar y ni siquiera me tomó en cuenta. Entonces me puse a leer e informarme sobre cómo podía captar su atención.

A la siguiente clase ya estaba más preparada; logré que estuviera un poco más de tiempo. Durante el transcurso de los meses yo seguía leyendo y explorando; al final, el niño hacía la clase completa. Me ayudaba con los otros niños, y esperaba con ansias el final para hacer su meditación.

Su mamá me contó que cuando no podía dormir o tenía ataques de ansiedad él mismo pedía que le pusieran la canción que yo les ponía durante la meditación y se tranquilizaba. Eso es más grande que cualquier pago“, relata Serrano.

Por su parte, Tico rescata la historia de Adriana, una chica de alrededor de 16 años que estaba por terminar la preparatoria y participó en talleres de periodismo y radio.

Como en la tercera o cuarta clase de periodismo le toca entrevista a un diputado federal, que era Juan Manuel Gastélum, en una especie de verbena que hubo en Camino Verde. Regresa con su entrevista súper bien elaborada; nos tenía gratamente sorprendidos de lo echada pa’ delante que era, y se decide por estudiar comunicación.

Luego de perderle un poco la pista, un día recibo una llamada del coordinador de radio de UABC, y me dice: ‘oye fíjate que estoy muy contento, porque hoy di la primera clase a un grupo, y una señorita que está en mi clase me comenzó a hablar sobre gramática radiofónica; al preguntarle por qué sabía tanto si era su primera clase, me comentó que había estudiado radio en Casa de las Ideas‘”.

Luego de irse de intercambio a Chile, se dio la oportunidad de preguntarle si quería grabar una cápsula como caso de éxito de Casa de las Ideas, no sin antes preguntarle si ella se consideraba como tal.

Ella me dijo que sí, que cuando llegó a Casa de las Ideas no sabía qué onda con la vida, no le interesaba nada. Sólo pensaba estudiar la preparatoria y ya, porque no le gustaba nada, y ahí descubrió que quería ser comunicóloga y estar en los medios“.

Cambiando las vidas de quienes cambian vidas

Ya con más de 2 décadas en la promoción cultural detrás, trabajando en conciertos, festivales y produciendo cualquier actividad que se puede presentar en un escenario, llámese teatro del estado, del Centro Cultural Tijuana e incluso el de Bellas Artes; colaborando con artistas, equipo creativo, técnico y administrativo, Tico descubrió una nueva vocación con Casa de las Ideas.

Cuando encuentro esta otra posibilidad de la promoción cultural a través de la formación de públicos en los espacios donde la oferta cultural es la más escasa, creo que ahí es donde tu trabajo puede tener más impacto, y es por lo que me enamoro de este trabajo. Por lo que reconozco que nació una nueva vocación en mí, cuando me acerqué a un espacio público periférico con necesidades mucho más claras“.

A pesar de también haberse desarrollado en un espacio como lo es el CECUT, es en Camino Verde donde Luz ha encontrado un cambio significativo en lo personal.

Para mí, Casa de las Ideas me ha transformado como ser humano. El venir a trabajar en una comunidad como Camino Verde en donde hay tantas necesidades, sobre todo afectivas, me ha vuelto una persona más sensibilizada a mi entorno“.

Y en cinco años más, ¿dónde estará Casa de las Ideas?

Casa de las Ideas cumple 5 años y por supuesto es digno de mencionar y celebrar. Pero aún es mucho el camino por recorrer, y quienes están al frente de ella están conscientes y dispuestos a seguir trabajando, uniendo esfuerzos y poniendo todo lo que está de su parte para que los de niños y jóvenes de hoy sean adultos más preparados.

En cinco años, quisiera verla llena de niños y jóvenes con sus rostros felices, y más que a Casa de las Ideas, me gustaría ver a los que ahora son niños siguiendo sus estudios, con más herramientas para afrontar el entorno que los rodea, preparados y disfrutándose. Si se logra que tan sólo un niño de cada taller logre ver su potencial ya sabemos que habrá valido la pena“, afirma Luz.

Pero por supuesto que una Casa de las Ideas no es suficiente para atender a todos los jóvenes en riesgo, no sólo de Camino Verde o de Tijuana, sino más allá de la ciudad. Por eso, es importante sentar las bases de lo que se ha hecho y se continúa haciendo, para que todo pueda reproducirse de manera exitosa en cualquier parte.

Quisiera ver a Casa de las Ideas como un  referente de modelo de prevención replicable siempre en proceso de crecimiento y de mejora, pero por lo menos con un producto, un documento bien sistematizado que diga ‘este es el modelo de Casa de las Ideas que en Tijuana funciona’. Que lo podamos utilizar en cualquier parte, y que haciendo el ‘ABC’ de Casa las Ideas tengas este posible cambio en una comunidad si lo aplicas adecuadamente“, agrega Tico.

Estamos muy felices de llegar a los primeros 5 años de este maravilloso proyecto; hagamos muchas más Casas de las Ideas“, finalizó Luz.

Redacción por Rigo Domíguez, con fotografías de cortesía

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