Proponen nuevas formas de abordar temas de prevención del delito desde el periodismo

Proponen nuevas formas de abordar temas de prevención del delito desde el periodismo

09 de noviembre de 2016

En el marco de Tijuana Innovadora Creativa 2016, el programa Juntos para la Prevención de la Violencia (JPV) de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) propuso la realización de un panel orientado a soluciones, vinculándose con tendencias y prácticas innovadoras en el campo del periodismo.

 

Para ello se contó con la perspectiva de Javier Garza Ramos, asesor de Seguridad de Medios de WAN-IFRA; Sandra Dibble, corresponsal de la frontera Tijuana-San Diego para el San Diego Union-Tribune, y Elia Baltazar, corresponsal de la AEE y colaboradora en Expansión, Obras, Chilango y El Universal. El panel fue moderado por Eduardo Reyes Clemente, especialista en Comunicación del programa JPV.

 

Hubo coincidencia en que a lo largo de los últimos años la cobertura de violencia en México se ha concentrado en el crimen organizado (narcotráfico) y la disputa entre sus grupos. De esta situación se derivan abundantes retratos e historias de personajes y casos, y sin embargo coincidieron en que hay poca profundidad respecto al contexto, dejando al margen temas como: condiciones de vida de las comunidades, afectación a las mismas, políticas públicas implementadas, presupuestos públicos, otros tipos de violencia, o soluciones.

 

Asimismo, se dijo que a los medios les tomó tiempo darse cuenta de los efectos perniciosos de la cobertura sensacionalista de la violencia del crimen organizado, que por mucho tiempo atendió la espectacularidad de los sucesos violentos sin considerar que estaban funcionando como herramienta de propaganda de los distintos grupos. “If it bleads, it leads dejó de ser el criterio de jerarquía de la información gradualmente”, mencionó Javier Garza.

 

Una de las alternativas a la cobertura de sucesos violentos vinculados al crimen organizado fueron los registros de homicidios. Si bien cumplían con el objetivo de buscar la rendición de cuentas de las autoridades, hubo coincidencia respecto a que, quienes mejor implementaron este tipo de cobertura fueron quienes hicieron un manejo sistematizado y con una temporalidad determinada (cada trimestre o semestre) de las estadísticas de incidencia delictiva, ya que lograron presentar tendencias útiles para su público.

 

Se enfatizó, además, que el gremio ha desarrollado cierto grado de especialidad en la cobertura del tema, en muchos casos con apoyo de expertos de la sociedad civil. Sin embargo, con cada incremento en incidencia delictiva surge la tentación de cubrir el tema en los mismos términos. “Hay poca experiencia o aprendizaje colectivo y, al mismo tiempo, poco cuestionamiento respecto a un fenómeno que no es nuevo”, mencionó Elia Baltazar.

 

Al hablar de cómo cubrir la violencia e impulsar su prevención, los especialistas coincidieron en que una buena vía es hacer énfasis en la resiliencia de las comunidades y no contribuir a la estigmatización de las mismas. Esto ya que en cada lugar con presencia de distintas dinámicas de violencia también hay historias a partir de las cuales es posible comenzar a construir tanto pertenencia como soluciones desarrolladas desde la comunidad.

 

Una forma de lograr lo anterior es desde la diversificación de la cobertura de las zonas violentas, ya que “no todo es violencia”. Sugirieron que aproximarse desde otros temas, como el turismo, el entretenimiento, la cultura, la gastronomía, etc., para tener una fotografía más completa del lugar y del propio fenómeno de violencia. “Tengo la responsabilidad con mis lectores (de San Diego) de no presentarles un panorama simplista de Tijuana y que consolide sus sesgos respecto a la violencia en el lugar”, mencionó Sandra Dibble.