Aplicación de nuevas tecnologías, transforma la educación y métodos de aprendizaje

Aplicación de nuevas tecnologías, transforma la educación y métodos de aprendizaje

07 de noviembre de 2016

La aplicación  de las nuevas tecnologías están transformando la educación, y por primera vez en la historia de la humanidad existe la oportunidad de integrar todo el talento disponible en el mundo, disipandose con ello los tradicionales roles de profesor, alumno e instituciones.
 
El director para Latinoamérica de McGraw Hill y ex presidente de National Geographic Cengage, Fernando Valenzuela, ofreció la conferencia “Delicado Balance, la ciencia de aprender y el arte de enseñar”, quien en el marco de Tijuana Innovadora 2016, se refirió al aprovechamiento de la tecnología para transformar la forma del aprendizaje en el Siglo XXI.
 
“Hoy la forma de enseñar ya no ocurre con todos al mismo tiempo, ni al mismo nivel, con diferentes contenidos, tampoco se mide con los mismos instrumentos, entonces parte de esta tecnología es crear experiencias de aprendizaje que una la educación formal con la informal, conectando la comunidad con el futuro. Y no estamos hablando exclusivamente de conectarnos a Internet”, planteó de entrada el especialista.
 
En el contexto global, acotó, lo que se está viviendo en México en el plano educativo no es distinto a lo que pasa en cualquier otro lugar del mundo: “Se empieza a cuestionar la educación. Anteriormente nos movíamos en un sistema educativo donde el profesor era el dueño del contenido y se lo entregaba a los alumnos, eso no puede existir más”.
 
Planteó que el profesor ahora tiene que transformarse en curador, como sucede en los museos  o en las galerías “y diseñar una ruta de aprendizaje”. Refirió que la discusión en torno a la reforma educativa en nuestro país es muestra de que se empieza a romper lo que era un sistema “donde todos aprendíamos lo mismo al mismo tiempo y se nos evaluaba de la misma manera, entonces estamos en el inicio de esa transformación”.
 
Propuso que en esta generación todo hay que renovarlo, y cambiar,  en armonía, los roles de estas instituciones: “Ese es el delicado balance que tenemos que enfrentar y más vale que lo hagamos rápidamente porque si no corremos el riesgo de perder la ventana de oportunidad que significa esta la mayor generación de jóvenes de la historia que pueden colaborar a transformar un país a partir de estar educados”.
 
No obstante, dijo, sigue habiendo desbalance, donde como siempre hay países más avanzados en esa integración, donde mucha gente ya tiene acceso a educación de calidad pero no necesariamente están preparados para las habilidades que el siglo XXI exige, el de una ciudadanía digital, por ejemplo.
 
“Cuba, por ejemplo, tiene un estándar de calidad alto en educación, pero está muy lejos del Siglo XXI. El día que Cuba adopte las habilidades de este siglo, esa plataforma de calidad y acceso a la información los puede llevar más aceleradamente allí, que países que tienen una vulnerabilidad, porque no todos tienen acceso al mismo nivel”.
 
Dijo que durante los próximos cinco o diez años vienen momentos fascinantes para la educación “y yo agradezco a Tijuana Innovadora”, acotó, “porque normalmente no se piensa en la educación como una industria creativa, y creo que este en este espacio es donde precisamente más necesitamos una industria creativa”.
 
Consideró que hay que romper como una camisa de fuerza que hemos venido portando hasta ahora, y diseñar rutas distintas según cada estudiante. Por mencionar un punto: “El inglés, ya no es para viajar o para los que están cerca de la frontera,  el inglés hoy es para poder participar en el mundo. La tecnología  nos permite ese tipo de flexibilidad, entonces vamos a tener más acceso, más calidad y más talento incorporándose a esta discusión”.
 
Habló de promover el emprendedurismo en la educación, pues por primera vez hay capital, innovación, tecnología, “que está poniendo divertida la educación, pero necesitamos más gente que esté innovando, pensando y replanteando estos modelos.  Pero sólo vemos a profesores resistiendo al cambio, mientras que los estudiantes no están impulsando el cambio. Hay que traer buenas noticias a la educación”.
 
Respecto a la educación pública en nuestro país, manifestó: “Evidentemente el Gobierno no está diseñado para innovar, pero lo que sí está pasando es que el Gobierno se está dando cuenta que requiere abrir sus puertas porque necesita haber colaboración público-privada que permita accesos a  las tecnologías”.
 
Por último se refirió al  Programa “Aprende” que acaba de anunciar el Gobierno, que involucra la colaboración de empresas privadas en materia de tecnología, contenidos y hardware, “es el inicio de esta etapa, pero es un inicio fascinante y muy esperanzador”.