Presentan perspectivas de la moda mexicana en el futuro en Tijuana Innovadora

Presentan perspectivas de la moda mexicana en el futuro en Tijuana Innovadora

03 de noviembre de 2016

Para resolver uno de los grandes problemas que plantea la moda es la creación de imaginarios que resuelvan llegar a las grandes masas que compren lo que necesitan, en lugar de los imaginarios de lujo que se traducen en compras que las personas no necesitan, afirmó Gustavo Prado, director de Trendo.mx.

En el marco del evento Tijuana Innovadora 2016 Creativa, el maestro en diseño refirió que aunque quienes han pretendido realizar marcas de moda, nadie se ha dado cuenta que las marcas de moda importan menos que la creación de empresas de moda que deberían de ser creadas, “hacer miles de productos para dar empleos a las personas”. 

En cuanto a producción, para que la moda en México pudiera existir tendría que ser por parte de gente que produzca cientos de miles de productos, “se debe  pensar en el fenómeno de la escasez, la posibilidad de vender miles de veces más que lo que hace la producción de mano en mano”.

A la interrogante de si el futuro de la moda serán las marcas de lujo,  el conferencista reflexionó en que los mexicanos están considerando este factor debido a que somos un país de clase media, y el concepto de la moda que se tiene en el país es que ninguna de las marcas representativas sean marcas mexicanas.
 
“Estamos viviendo el inicio de una caída pavorosa de la economía mexicana, pero resulta que la gran mayoría en el país se complace en el consumo de piratería, y en ese sentido si las marcas de lujo dejan 12 mil millones de dólares, la piratería en México deja 75 mil millones de dólares en ese tipo de moda”, asentó.
 
A ello, agregó que éste es un país que consume lujo, pero lujo falso, no verdadero, “en el comercio de lujo, ¿cómo se consume una marca de lujo cuando en México el 58 por ciento de la ropa es pirata?”.

El conferencista lamentó que en las escuelas de moda del país, aunque se esté enseñando a confeccionar vestidos hechos a mano, “están enseñando a hacer escasez, en lugar de enseñar a producir prendas que se vendan, por ejemplo, en Internet y cómo venderlas lo más pronto posible”.

En las escuelas de moda, abundó “¿cuántos se vuelven creadores? Les enseñaron  coser y a cortar, no a pensar y crear; tenemos que ser masivos, ser nicho pero al mismo tiempo masivo, ropa que toda la gente use, y en eso hay movimientos juveniles en todo México, para los cuales existe una marca; marcas para marchas, violencia contra la mujer, es como vender la chamarra del “Ché” en otros años.

Una marca de moda no se trata sólo de ropa, las marcas de moda son imaginarios; una chamarra, por ejemplo, tiene el mismo patrón y la misma tela con la que fue confeccionada, “es el imaginario de la marca y eso es lo que compramos”.

Una de las grandes fallas en este mercado es que ninguna marca de imaginarios en México ha diseñado ropa para jóvenes, “hay marcas que venden el mismo tipo de ropa siendo mexicanas, pero no han entendido cómo hacerles a los chavos “mirreyes”; si no aprenden a hacer ese tipo de imaginarios, se extinguen”,  aseguró el también académico. 

El imaginario, abundó, dice que se trata de una marca súper exclusiva, toda la ropa de ellos es un imaginario totalmente falso que está haciendo una producción chica, “y en cambio, hay nichos de mercados que ni enseñan en las escuelas ni están poniendo atención”.

En México, el 70 por ciento de la gente tiene menos de 25 años y los diseñadores que salen de las escuelas quieren hacer ropa de moda y no se centran en los nichos masivos, “la pregunta es: ¿deseo o moda? Se tienen que hacer imaginarios de marcas, que se haga ropa que todos quieran tener”.

Moda no es crear ropa, reiteró, sino imaginarios; “cuando hay incertidumbre, la gente no compra. Cuando sean tenido problemas económicos muy grandes, la gente adquiere marcas que puede. En escenarios de crisis económicas, se da la oportunidad de comprar marcas nacionales”.

Nadie se ha dado cuenta que las marcas de moda importan menos que la creación de empresas de moda.